lunes, 26 de noviembre de 2012

Transición a una educación revolucionaria, democrática y cultural


Transición a una educación revolucionaria, democrática y cultural
 

El año 2004, tras los movimientos sociales antineoliberales, se crean las condiciones necesarias para promover un proceso de cambio en el Sistema Educativo Nacional. En ese marco, el Ministerio de Educación y Culturas junto al Consejo Nacional de Educación, desarrollaron eventos nacionales referidos a talleres temáticos13 y congresos departamentales de educación, como antesala al II Congreso Nacional de Educación que no se concretó.
Paralelamente, las organizaciones de los pueblos indígenas originario campesinos en eventos nacionales encontraron debilidades técnicas y de gestión en la implementación de la Ley de Reforma Educativa, lo que culminó en el “I Primer Congreso Nacional de Educación de los Pueblos Indígenas Originarios”, en la ciudad de Santa Cruz el año 2004.
Tras los fallidos intentos de cambiar las políticas educativas neoliberales, el año 2006 se realizar dos acciones que dieron lugar al inicio a la Revolución Educativa, primero se creó por D.S. N° 28725 la Comisión Nacional de la Nueva Ley Educativa Boliviana y que remplazó al Consejo Nacional de Educación. Esta comisión conformada por 22 instituciones y organizaciones nacionales, fue la encargada de redactar un documento de consenso sobre las nuevas políticas educativas, cuyos resultados fueron presentados y trabajados en el II Congreso Nacional de Educación realizado en la ciudad de Sucre, donde participaron 33 organizaciones e instituciones nacionales de la sociedad civil.
Del resultado de ambas acciones históricas, porque por vez primera se logra la participación de representantes de los pueblos indígenas y sectores excluidos, emergió el proyecto de Ley de Educación “Avelino Siñani - Elizardo Pérez”.
La revolución democrática y cultural durante la gestión 2007, como parte del proceso de transformación Estatal, posibilitó que la Asamblea Constituyente de curso a la implementación de la Nueva Constitución Política del Estado. A través de ella la nueva educación en todos sus niveles y modalidades, adoptó la política de descolonización, transformación y revolución educativa, con la participación y contribución de los pueblos indígena originario campesinos y la sociedad en general, para la consolidación del nuevo Estado Plurinacional de Bolivia.
Por lo tanto, el modelo educativo que se propone tiene su sustento jurídico en la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, Plan Nacional de Desarrollo y la Ley de Educación “Avelino Siñani – Elizardo Pérez”, orientados al desarrollo de una educación descolonizadora, revolucionaria, antiimperialista, liberadora y transformadora; una educación de resistencia ante la homogenización, una educación de “liberación, emancipación y resistencia ante las desigualdades e injusticias”18, una educación que esté al servicio de las bolivianas y bolivianos, con prioridad hacia poblaciones excluidas y olvidadas, debiendo cumplir “un papel ideológico liberador y culturalmente comprometido con los altos intereses y necesidades del ser humano y de la biodiversidad”; siendo el medio de lucha para el cambio de las estructuras sociales, con una formación política, para la “comprensión y transformación del mundo de carácter participativo y contestatario”.
Durante la gestión 2007, en correspondencia con el proceso de transformación de la educación, las demandas de la sociedad boliviana y las políticas de cambio impulsados por el gobierno de la Revolución Democrática y Cultural, junto a los movimientos sociales, se crean las bases y fundamentos práctico-teóricos que establecen las normas del nuevo modelo educativo de carácter sociocomunitario productivo, que surge como respuesta al cambio político y sociocultural que vive el país.

MODELO EDUCATIVO DEL SISTEMA EDUCATIVO PLURINACIONAL


MODELO EDUCATIVO DEL SISTEMA EDUCATIVO PLURINACIONAL

Las corrientes pedagógicas que sustentaron los diferentes modelos educativos del país, resultaron insuficientes para resolver los problemas de la educación boliviana. El conductismo y constructivismo occidental se arraigó en el pensamiento y el desempeño del maestro y maestra; sin embargo, no logró adecuarse a las prácticas tradicionales pedagógicas propias de la pluriculturalidad y las necesidades e intereses del país.
A partir de esa situación y en respuesta al desajuste teórico práctico de los modelos educativos vigentes, surge el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo para promover un proceso de transformación social en convivencia comunitaria con la Madre Tierra, el Cosmos y una formación integral y holística del y la estudiante, a través del desarrollo de las dimensiones del Ser, Saber, Hacer y Decidir.
La dimensión del ser, que desarrolla los principios, valores, sentimientos, aspiraciones, espiritualidad, religiones, cosmovisiones de la vida comunitaria. La dimensión del saber, que desarrolla el conocimiento empírico, los saberes y conocimientos holístico comunitarios, teorías, artes, ciencias y tecnologías. La dimensión del hacer, que desarrolla la práctica manifestada en actividades y procedimientos técnicos tecnológicos destinados a la producción material e intelectual, al desarrollo de capacidades, potencialidades, habilidades y destrezas para producir en bien de la comunidad, restituyendo al trabajo y la producción intelectual su carácter social. La dimensión del decidir, que desarrolla el ámbito político de la persona y que posibilita actuar con pensamiento crítico para asumir y definir acciones, identificar y solucionar problemas, así como el asumir desafíos de la vida, en la vida y para la vida.
El modelo educativo se sustenta en las siguientes experiencias educativas:
  • Los saberes, conocimientos y valores culturales que trascienden de las experiencias educativas desarrolladas por las comunidades indígena originario campesinas, que se dan en la práctica sociocomunitaria y se trasmiten de generación en generación de manera directa con el entorno sociocultural, la Madre Tierra y el Cosmos.
  •  La experiencia pedagógica de la Escuela Ayllu de Warisata22, que constituye el fundamento principal del nuevo Currículo del Sistema Educativo Plurinacional. Tiene una organización social, económica y política comunitaria, fundada en las cosmovisiones y valores propios. Es una escuela de trabajo y producción, donde se vinculan las prácticas comunitarias con los quehaceres del aula, además de ser única y nuclearizada, integrando los diferentes niveles de formación desde la infancia hasta la educación superior.

  • Las propuestas psicológicas y pedagógicas postmodernas, que contribuyen a complementar los fundamentos teóricos del nuevo currículo: las teorías socio críticas en educación, donde resalta el enfoque histórico-cultural que concibe el desarrollo personal como una construcción social y cultural, la pedagogía liberadora, que desarrolla una conciencia crítica y de actitudes reflexivas, orientada a generar cambios estructurales en los seres humanos y su entorno.